Imagínate que estás en una cocina llena de ingredientes y dices “hoy no quiero cocinar empanadas, y tampoco quiero hacer una torta”… ¿puedes hacer algo con eso?

 

No basta con saber lo que no quieres.

 

Un “no quiero” sólo sirve si te ayuda a dar forma a lo que sí quieres, porque la mente necesita un sí para trabajar.

 

Cuando ya sabes lo que quieres, necesitas saber cuándo lo quieres, dónde quieres que se dé y bajo qué condiciones.

 

Necesitas reconocer tus recursos y estar dispuesto a adquirir los que te faltan (o a pedir ayuda). Necesitas saber en qué medida depende de ti alcanzarlo y  saber si eso que deseas obtener va realmente contigo.

 

Necesitas saber que aquello sí es alcanzable y que tu motivación es lo suficientemente fuerte como para hacer el esfuerzo.

 

Necesitas estar seguro de que su costo es razonable para ti y que puedes afrontar las consecuencias de tener eso que quieres, porque obtenerlo quizás implique renunciar a otras cosas.

 

Y por último necesitas saber de qué manera lo vas a lograr (de una sola vez o por etapas) y ponerte en acción.

 

Las 7 condiciones para una buena formulación de objetivos según la PNL son éstos:

 

  • Que el objetivo esté definido en positivo: ¿Qué es lo que quieres lograr? Transforma tu “quiero dejar de ser tímido” en un “quiero ser seguro de mi mismo”.

 

  • Ser muy especifico: Tan específico como puedas. No es lo mismo decir “quiero ser mejor persona” que decir “quiero destinar tres horas a la semana para realizar trabajo voluntario con niños en riesgo social”. ¿Ves cómo lo específico facilita la obtención de un resultado concreto?

 

  • Que el objetivo sea desafiante y realista: Si una meta es demasiado grande, es mejor desmenuzarla en una serie de metas más alcanzables para te mantengas motivado. Por el contrario, si una meta es poco desafiante, lo ideal es conectarla a un propósito mayor. Así tendrá más sentido para ti lograrla.

 

  • Que dependa de ti: ¿En qué medida el alcanzar este objetivo está bajo tu control?

 

  • Medir la evidencia: ¿Cómo sabrás que te acercas al logro de tu meta? ¿Cómo sabrás que ya la alcanzaste? ¿Qué verás, oirás y sentirás cuando lo hayas logrado?

 

  • Chequear ecología: Pregúntate de qué manera se verán afectadas las demás áreas de tu vida y las personas que te rodean con el logro de la meta que te estás proponiendo. Asegúrate de que los costos no sean superiores a los beneficios.

 

Te invito a que me cuentes acerca de ti. Cuáles son tus desafíos de hoy, qué te está impidiendo alcanzarlos y qué te gustaría que fuera diferente. Conversemos para ver de qué manera puedo ayudarte.

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