¿Qué te hace actuar de esa manera que no puedes controlar? ¿Cuáles son esas conductas, esos sentimientos irracionales, que traen inquietud a tu vida?

¿Reconoces tus estados emocionales? ¿Les das validez?

¿Cómo te gustaría sentirte realmente?

Tu mente inconsciente es un vasto océano lleno de información que no ha sido procesada por tu mente consciente. Sin embargo todo eso está allí. Es real. Incluso lo que imaginas tiene una presencia concreta en ese océano y genera efectos en tu vida.

Puedes desprogramarte y reprogramarte. Puedes hacer que tu mente inconsciente trabaje a tu favor.

No es necesario tener una batalla campal contra tu inconsciente para domesticarlo: puedes, por el contrario, acoplarte a él para transformarlo en tu mejor aliado.

Porque, por si no lo sabías, no vives en la realidad objetiva: vives dentro de la narración que haces a partir de cada evento de tu vida. Los hechos no se pueden cambiar; las narraciones, sí.

Un malestar emocional no se cura por observarlo obsesivamente día y noche, ni por encontrar al culpable de dicho malestar: se cura cuando le aplicas una medicina adecuada.

Poner toda tu atención en la solución en vez de ponerla en el problema podría ser el primer paso que te llevará a la sanación que quizás estás buscando hoy.

 

Te invito a que me cuentes acerca de ti. Cuáles son tus desafíos de hoy, qué te está impidiendo alcanzarlos y qué te gustaría que fuera diferente. Conversemos para ver de qué manera puedo ayudarte.

Escríbeme directamente aquí para comunicarte conmigo.